VIDA DEL GENERAL JUAN DOMINGO PERÓN
Biografía
El General Juan Domingo Perón fue electo Presidente de la República Argentina en 1946, 1951 y 1973, siempre siendo elegido a través de elecciones democráticas.
La vida política del Gral. Perón presenta dos características excepcionales en el marco de América Latina: haber alcanzado tres veces a la Presidencia de la Nación y, aún manteniendo su condición de militar, las tres veces fue electo mediante el voto popular.
Perón fue fundador y jefe político del Movimiento Justicialista que aún en la actualidad, a casi 4 décadas de su fallecimiento, continúa constituyendo la fuerza política mayoritaria de la República Argentina a través de la herramienta orgánica y política que representa el Partido Justicialista.
Entre sus numerosos documentos de su autoría, Perón dejó escritas múltiples obras entre las que se destacan “La Comunidad Organizada”, “Conducción Política” y “Modelo Argentino para un Proyecto Nacional”, entre tantas otras donde expresa su filosofía y su doctrina política, los cuales continúan siendo textos de consulta en el plano académico, aplicados a la vida política argentina y continental.
En cuanto a su infancia y primera juventud, podemos recordar que Juan Domingo Perón nació en Lobos (Provincia de Buenos Aires) el 8 de octubre de 1895.
Era hijo de Mario Tomás Perón, un pequeño productor agrícola ganadero. Y de Juana Sosa, una mujer sencilla, humilde y muy “paisana»” -al decir de quienes le conocieron- que tuvo un momento de gloria no buscado, dado que las circunstancias quisieron que fuera la encargada de procrear a quien resultaría siendo el árbitro de la vida política argentina por casi 3 décadas.
El abuelo del tres veces Presidente argentino, fue uno de los médicos más célebres de su tiempo, el profesor Tomás L. Perón.
Su familia es de origen sardo por vía paterna y castellana por vía materna. En su infancia y primera juventud, Perón vivió en la zona de la pampa bonaerense y en la llanura patagónica del sur argentino, donde sus padres se habían trasladado en 1899 en busca de trabajo.
Este tipo de ámbito territorial, caracterizado por grandes espacios abiertos y de acentuada vida rural, incidió decididamente en su formación cultural que algunos biógrafos han definido como «criollismo».
En realidad, el Gral. Perón deseaba ser médico como su abuelo pero, finalmente, en el año 1911, hizo su ingreso al Colegio Militar de la Nación ubicado en los alrededores de la ciudad de Buenos Aires, egresando posteriormente en el año 1913 con el grado de Subteniente del arma de Infantería.
En cuanto a lo que tiene que ver con su vida militar podemos decir que, como Oficial joven, ocupó diversos destinos militares dentro del país mientras fue ascendiendo en su carrera.
Teniendo ya el grado de Capitán, redactó diversos trabajos entre los que se destacan aquellos sobre “Moral Militar”, “Higiene Militar”, “Campañas del Alto Perú”, “El Frente Oriental de la Guerra Mundial de 1914” y “Estudios Estratégicos», que fueron adoptados como textos de estudio en las academias del Ejército Argentino.
En el año 1929, contrajo matrimonio con Aurelia Tizón en la Iglesia castrense “Nuestra Señora de Luján”, pero su esposa murió muy joven en el mes de septiembre de 1938.
En 1930, ya era miembro del Estado Mayor del Ejército y Profesor Titular de «Historia Militar» en la Escuela Superior de Guerra. Así entonces, continuó publicando textos militares y -hacia el año 1935- también redactó un estudio sobre el idioma de los indios araucanos, originarios de la región patagónica, bajo el título Toponimia Patagónica de Etimología Araucana.
Ya en 1936, y teniendo el grado de Mayor del Ejército, fue nombrado Agregado Militar en la Embajada Argentina en la República de Chile.
Ese mismo año ascendió al grado de Teniente Coronel.
En 1937, publicó el estudio “La Idea Estratégica y la Idea Operativa de San Martín en la Campaña de los Andes”.
En el año 1939, integró la Misión de estudios en el extranjero que el Ejército Argentino envió a Europa, con residencia en Italia.
Fue así como se especializó en Infantería de Montaña (alpinismo y esquí), regresando posteriormente a principios de 1940, luego de recorrer España, Alemania, Hungría, Francia, Yugoslavia y Albania.
A partir de entonces, fue destinado al Centro de Instrucción de Montaña (Mendoza) y en el año 1941 ascendió al grado de Coronel.
Desde el año 1943 en adelante, su vida militar comenzó a converger hacia la política, un terreno que lo absorbería por completo hasta sus últimos días.
Una parte fundamental de su vida política de Perón, lo encontró el 4 de junio de 1943 participando activamente en la Revolución militar que terminó un proceso de fraude y de corrupción política, iniciado con el golpe militar de 1930, que había desplazado del poder al Presidente constitucional perteneciente al Partido de la Unión Cívica Radical, Hipólito Yrigoyen.
Por ese entonces, Perón tenía el grado de Coronel y formaba parte de un grupo de oficiales organizados en una especie de logia denominada y conocida como GOU (Grupo Oficiales Unidos), que se caracterizaba por sostener un pensamiento nacionalista y de recuperación ética.
En el gobierno militar, el Coronel Perón comenzó desempeñando cargos menores.
Fue en octubre de 1943, cuando solicitó desempeñarse en el Departamento Nacional del Trabajo: un modesto organismo dedicado a los asuntos laborales y sindicales.
De esa manera aquel joven Coronel inició, desde este lugar, su contacto directo con la clase trabajadora argentina, involucrándose no sólo en sus problemas sino también, en sus necesidades.
Así fue como, a poco de andar en el desarrollo de esta nueva función, convirtió aquel modesto organismo en Secretaría de Trabajo y Previsión, ampliándole sus facultades y asumiendo su nueva titularidad el 10 de Diciembre de 1943.
Desde allí entonces, proyectó e impulsó la organización de los trabajadores en Sindicatos, transmitiéndole al movimiento obrero una visión diferente, reivindicatoria y nacional del trabajo, promoviendo una legislación protectora que estuvo inspirada en los principios de justicia social que eran difundidos, entre otras fuentes, por medio de las Encíclicas papales.
Pero a principios del año 1944, la vida de Juan Domingo Perón cambiaría de modo fundamental al conocer a María Eva Duarte que finalmente se convertiría en su esposa, y a quién tanto la historia como el pueblo argentino han inmortalizado con el nombre de Evita.
Por la trascendencia de su desempeño en la Secretaría de Trabajo y Previsión, rápidamente comenzó a crecer la popularidad de Perón dentro de la clase trabajadora, lo cual despertó una marcada desconfianza en muchos de los mandos del Ejército que
invariablemente mantenían una concepción conservadora y elitista de la sociedad argentina.
A tal extremo llegó esta situación que, pese a estar desempeñando en 1945 los cargos de Vicepresidente y Ministro de Guerra del Gobierno Militar, al Coronel Perón lo obligaron a renunciar a todas sus funciones el 10 de octubre de ese mismo año.
Así entonces, 3 días después, fue llevado detenido a la Isla Martín García, situada en el Río de La Plata frente a la ciudad de Buenos Aires.
Una vez que los trabajadores conocieron la noticia de la detención de Perón, automáticamente se declaró una huelga general espontánea en todo el país.
Innumerables contingentes obreros comenzaron a marchar hacia la Casa de Gobierno, en la ciudad de Buenos Aires, cubriendo palmo a palmo cada metro cuadrado de la Plaza de Mayo, constituyendo una multitud nunca vista que reclamaba su libertad.
En ese marco y con la situación así planteada, llegamos al 17 de octubre de 1945 cuando, al anochecer de ese día y ante la creciente presión popular, Perón fue puesto en libertad y convocado por los propios gobernantes militares a que le hablara a la multitud para calmarla.
Perón así lo hizo. Pidió su retiro del Ejército y ahora sí, convertido en ex-militar, se lanzó a la vida política a la edad de 50 años.
Fue así también como, en ese mismo mes de octubre del ´45, contrajo matrimonio con Eva Perón.
Pero el gobierno militar se vio claramente debilitado por los acontecimientos señalados, y no tuvo otra salida que convocar a elecciones presidenciales para el 24 de febrero de 1946.
Juan Perón, con escasos cuatro meses de tiempo, presentó su candidatura por medio de la fórmula Perón-Quijano, organizando si pérdida de tiempo al conjunto de sus bases políticas de apoyo, referenciadas en los trabajadores, los sectores independientes y desprendimientos progresistas de los partidos tradicionales como la Unión Cívica Radical, el Partido Conservador y el Partido Socialista.
El adversario que confrontaría con Perón, resultó ser un frente político denominado «Unión Democrática», conformado por los sectores más recalcitrantemente conservadores de la sociedad, en alianza con representantes de la izquierda internacionalista tal como el Partido Comunista, y apoyado abiertamente por el embajador de los Estados Unidos de Norteamérica, señor Spruille Braden. Así se generó entonces aquella recordada disyuntiva inmortalizada en la expresión: «Braden o Perón».
En aquellas elecciones, Perón triunfó con el 52 por ciento de los votos y asumió la Presidencia de la Nación el 4 de junio de 1946.
Ya estando al mando del Gobierno, fundó el Movimiento Peronista y comenzó una gestión de fuerte preocupación, con un claro compromiso nacional y social.
En el año 1949, se reformó la Constitución Nacional por medio de la elección democrática de constituyentes y se incorporaron al máximo texto jurídico no sólo los nuevos derechos sociales sino también, el voto femenino que había sido aprobado en 1947, por medio del cual se reivindicaba a la mujer que hasta entonces había sido marginada de la vida política argentina.
En 1951, la formula Perón-Quijano fue reelecta por un nuevo período de seis años, esta vez con el 62 por ciento de los votos.
Pero al llegar el año 1952 y afectada por un cáncer terminal, se produciría el fallecimiento de Eva Perón: «Evita», con lo cual se generó un gran vacío afectivo en torno a Perón.
Mas adelante, en 1953, Juan Domingo Perón planteó en oportunidad de diversas exposiciones públicas, su pensamiento acerca de la política exterior basada en los conceptos de «continentalismo» y «universalismo», con proyección al siglo XXI.
Para ello, tomó las primeras decisiones concretas encaminadas a impulsar la integración latinoamericana y le propuso a Chile y a Brasil echar las bases de una unión subregional, que se denominaría ABC.
Precisamente, este proyecto es el antecedente del actual MERCOSUR que fuera instalado recién 30 años después.
Pero la oscuridad sobre la democracia argentina se vería reflejada el 16 de setiembre de 1955, cuando fue derrocado el Gobierno constitucional de Perón a manos de un golpe militar apoyado y promovido por los sectores más reaccionarios de la sociedad.
Comenzó así, un largo período de proscripción política del Movimiento Justicialista, persecución a sus integrantes mediante fusilamientos, cárcel y destierro.
Perón tuvo que exiliarse y este cruento período se extendió por largos 18 años, durante los cuales las Fuerzas Armadas asumieron el control político del país.
Entonces fue cuando Perón, que se exiló en países latinoamericanos, conoció a una joven argentina, llamada María Estela Martínez: “Isabel”, que finalmente se convertiría en su tercera esposa.
A partir de 1960 se trasladó a España, donde vivió en Madrid hasta que pudo regresar a su patria por primera vez aquel 17 de noviembre de 1972 y, definitivamente, el 20 de junio de 1973.
Por ese entonces, el gobierno militar presidido por el Gral. Lanusse convocó a elecciones presidenciales para el 11 de marzo de 1973, pero proscribió a Perón.
No obstante ello, el Movimiento Justicialista ganó las elecciones con el 49,59 por ciento de los votos con la recordada fórmula “Cámpora – Solano Lima”, que fuera designada por Perón.
Una vez en el gobierno, el presidente Cámpora renunció al cargo y se convocó otra vez a nuevas elecciones presidenciales, esta vez sin proscripciones, para el 23 de setiembre de 1973.
En esta oportunidad, el Movimiento Justicialista propuso la fórmula Perón-Perón (Juan Domingo Perón y su esposa Isabel Martínez de Perón), que obtuvo el triunfo con más del 60 por ciento de los votos.
Pero en aquel momento, Perón ya tenía 78 años y estaba enfermo.
Murió el 1º de julio de 1974, mientras estaba en pleno ejercicio constitucional y democrático de la Presidencia de la Nación y por tercera vez.